26 sept. 2004

Los lunes al sol (de nosotros no se acuerdan los ministros y sindicatos)

Llevo postergando la redacción de este mensaje un par de días. No ha sido algo deliberado del todo ya que simplemente me he dedicado a hacer otros menesteres, como ir al concierto de los Lori Meyers en la noche del viernes, pasar el día del sábado con E., ver El Bosque, peli que no terminó de convencernos, la pasada noche con Eduardo, amigos suyos de Salamanca y el compañero de piso de E (Al final, acabamos con un mojito en la mano en el Café La Palma, lugar de grato recuerdo, ya que allí fue el primer concierto de Decora en Madrid, donde hace ya algún tiempo salí a recitar un poema con ellos)

En fin, que ya me vuelvo a andar por las ramas. Este mensaje sólo quería dejar constancia de que el viernes me comunicaron -muy educadamente, eso sí- que a partir del jueves prescindirán de mis servicios en el trabajo con el fin de mi beca y como premio por haber logrado la licenciatura. El anuncio era por mi parte bastante esperado, pero no por ello fue menos doloroso.

Y es que no duele tanto el verse ante un futuro incierto -eso siempre tiene su romanticismo y su gusanillo- como por la manera tan aséptica y poco "calurosa" en la que se me comunicó la noticia. Fue el más jefazo de todos los de Interné del periódico y, claro, este tío apenas me conocía y nunca habíamos hablado. Así que aquello sonó a rollo preparado que te cagas, con todos los tópicos manidos de "estamos muy contentos con tu trabajo", "muchas gracias por estos meses" y "aquí siempre hay mucha movilidad y muchos cambios".

Así que bueno podría decir que la experiencia ha merecido la pena -que seguramente así es- pero no deja uno de albergar cierto rencor después de haber trabajado 15 meses de becario sin vacaciones (dos veranos incluidos), cobrando una miseria y, ejem, comiéndome unos cuantos marrones que no me correspondían. Lo peor de todo esto es que si mañana una llamada en mi teléfono me dijera que si quiero seguir como colaborador en no séquésecciónchunga, cobrando otra misera, seguramente no diría que no.

En cualquier eso no parece probable a corto plazo, así que ahora queda el periodo de tomar decisiones y "moverse" como se suele decir. Y os digo un secreto que a E. y a mi familia le molesta bastante: no me apetece un huevo trabajar de periodista sufrido y malpagado. Un poquito más de respeto por esta profesión -u oficio, ya que no requiere de titulación superior para ser ejercida- no nos vendría mal a nadie.

Así que bueno, ya se verá, os mantendré informados.

Ah, y si conocen un lugar donde necesiten a un joven no muy simpático de primeras, pero honrado y trabajador, avísenme. Un beso a todos.

23 sept. 2004

21 sept. 2004

Perlas

Reconozco que yo digo muchas tonterías, pero últimamente han llegado a mis oídos un par de comentarios graciosos que me parecen dignos de ser recordados.

  • Fin de semana. Pregunto a un chaval que me acaban de presentar si estudia o trabaja. Por una vez en mi vida intento ser lo suficientemente amable. Me responde: "Bueno, ahora mismo, hago vida de hippy. Trabajo un mes, gano dinero y luego me voy de viaje por ahí". Este chico estaba perfectamente vestido con un pantalón tipo "rastro" y con su pelo bien limpito.
  • Otro día en casa, intento dormir y no puedo. Mi compi de piso y un amiguete están viendo la tele a toda pastilla en el salón. Se oye a Rajoy de fondo, empiezan a hablar de política. Uno dice: "Es que el PSOE no tenía pensado ganar y ha cogido a sus ministros de los primeros que pasaban por el pasillo".
  • Continúa la conversación y empiezo a maldecir a la Naturaleza por no habernos dotado de oídos capaces de cerrarse a nuestro antojo. Después de un debate político de alto nivel se pasa con la misma facilidad a hablar del transexual de Gran Hermano y sobre si tendrá rabo o no...
  • Aún no se acaba la cosa ahí. En la TV recomiendan leer La Odisea de Homero (sí, esas cosas raras de altas horas de la madrugada). Uno de ellos dice: "Joder, vaya novedad, una obra de la... (dudas) de la filo... de la literatura griega. ¿Tú sabes lo que cuenta la Odisea, tío? Pues, cuenta la vuelta a Grecia de uno de los guerreros que salían en la película de Troya. Cómo se llamaba... cómo, bueno no sé, uno de esos reyes que salían en la peli.

En fin, ingenieros y hippies que salvarán a este país de la mediocridad eterna...

20 sept. 2004

Valdepuñetas

Me dice E., creo que voy a empezar a llamar a la gente por su nombre, que apenas sale en este cuaderno y que le gustaría aparecer con más asiduidad. Le intento explicar que uno suele escribir de las cosas que más le obsesionan y, muy a pesar mío, a lo que más le doy vueltas últimamente es al trabajo. Intentaré evitarlo lo más posible en siguientes mensajes.

Este fin de semana dejé a Esther sin mi presencia durante 24 horas aproximadamente. Me reclamaba el gusanillo de ver a mis queridos amigos decorados, ese grupete de chicos y chicas que giran alrededor del proyecto musical conocido como Decora.

Esther no quiso venir porque se había pasado todo la semana en Granada en un festival de astrofísicos juerguistas, que se saltaban conferencias con la misma soltura con que yo pasaba de las clases en la facultad. Debe ser que ellos no pasaron tantas horas como yo en el césped y en la cafetería en mis tiempos mozos y ahora quieren aprovechar el momento. Carpe Diem.

Así que ella se quedó en la city, mientras yo viajaba con Luis a Valdepeñas. Por cierto, a Esther no se le ocurrió otra cosa que cenar el sábado con Eduardo, el de los muertos, y pasar toda la velada hablando de sexo... y luego dicen que los hombres somos celosos...

En fin, yo fui con Luis en el buga de su padre hasta Valdepuñetas con paradita brevísima en Almagro, pueblecito que debe tener un encanto de los que embelesan, aunque yo aún no puedo afirmarlo con rotundidad porque aquello fue visto y no visto.

Allí en Almagro nos encontramos con las chicas, Isabel y Ana, las dos musas de dos miembros decorados, en concreto de Carlos y Sergio, respectivamente. Estaban bien acompañadas por tres muchachas que sabían mucho de niños con problemas de adaptación, pero no quise preguntarles si lo mío, eso de ser huraño tantas horas, era debido a un trauma o quizá era voluntario.

En fin, llegamos a Valdepuñetas, nos encontramos a los chicos decorados, a los hay que sumar a David y el nuevo miembro, el batería Luisma. Como no podía ser de otra forma, aquello era un follón de no te menees. El escenario lo habían montado en mitad de un cruce y por lo que me contaron hasta bien entrada la tarde allí pasaban coches y había unos bonitos y grandes contenedores de basura. A los chicos les dijeron que iban a tocar media hora en el último momento después de llevar unas cuantas semanas ensayando para una hora.

En fin, los Decora estaban bastante cabreadillos y había otros tres grupos con la prueba de sonido, yo intenté molestar lo menos posible viendo cómo un tipejo que no levantaba dos palmos del suelo intentaba imitar a Liam Gallagher con penoso resultado. Cuando salió a cantar más tarde incluso se llevó su birra para tener más pose...

Los chicos salieron los segundos y estaban bastante nerviosos. Por lo visto, no les salieron muy bien las cosas, aunque yo no me enteré demasiado. Eso sí, no tocaron ni una sola de las antiguas, algo que supongo no ocurrirá siempre porque había algunas muy buenas. No podría hacer una crítica muy neutral porque me pasé la mitad del concierto buscando buenos ángulos para hacer fotos y esas cosas...

Luego, pues nada, estuvimos hasta las seis de la mañana de cervezas y lo más destacado de la noche fue una conversación de hombres entre Carlos, Luis y yo, en la que dimos un buen repaso a nuestras respectivas, a los suegros y al futuro parejil que nos espera, y también ver a Luisma haciéndose pasar por un drogata. Menudo crá de la actuación.

El domingo fue bastante cansado, aunque E. me rescató a partir de las siete con sus cuidados milagrosos y dulces besos.

17 sept. 2004

Los hilos

Un buen amigo me dice que escriba más en este diario y que le eche más ánimos. Cuando dice más ánimos, supongo que se refiere a la vida en general. Y no creo que me equivoque si pienso que esos "ánimos" bien podrían sustituirse por "huevos", vamos que me dice que le eche más pelotas a la cuestión vital.

Y la verdad es que quizá tenga razón. Quizá sea el momento de dejarse de quejas autocompasivas y de hacer frente a los problemas con más optimismo y ganas. Quizá sea el momento de no callar cuando tus vecinos tienen puesta la maldita tele a toda pastilla durante toda la noche con la puta Teletienda.

Quizá sea el momento de pedir menos veces perdón y de luchar por lo que uno quiere y además cree que se merece. Quizá sea el momento de preguntar a los que mueven los hilos de mi futuro si piensan hacer algo para que no acabe en el paro.

Quizá sea el momento de comenzar a preguntar por mis discos prestados, leñe. A ver, ¿hay alguien por ahí que tenga mi ejemplar de "A kind of blue" de Miles Davis? :-D

16 sept. 2004

Burocracia

Papeles, firmas, pasillos,

idas, venidas, suspiros...

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El mar, la mar.

6 sept. 2004

Homero, el selenita

Miraba por la ventana cuando de repente notó un gran temblor bajo sus pies. Entonces, advirtió cómo su apartamento -él incluido- se elevaba hacia el cielo. Intentó asustarse, pero no pudo, era tal su fascinación por aquel viaje inesperado.

Pensó en despedirse de los seres queridos pero el teléfono no funcionaba y el ordenador tampoco daba señales de vida. Cogió entonces un papel y escribió rápidamente: "Mamá, papá, hermanos, os quiero mucho. Me voy de viaje a algún lugar lejos, aún no sé exactamente adónde, pero volveré. Muchos besos".

Con el papel hizo un avioncito y lo lanzó por la ventana, su apartamento ya estaba muy lejos así que intentó apuntar lo mejor que pudo hacia la casa de su familia, en la zona suroriental de la Península.

Cuando ya estaba cerca de la Luna, empezó a sonar una música bellísima de violines y trompetas cuya armonía jamás había escuchado y que desafiaba todo lo oído durante su vida. Aquellas notas le hicieron flotar en el aire con perfecto control de sí mismo y mientras su apartamento mostraba su intención de aterrizar sobre la superficie lunar, él salió volando por la ventana y se dio una vuelta por la cara oculta, donde miles de rocas azuladas recitaban poemas cálidos para hacer frente al frío.

De vuelta a su apartamento, se sentó junto a su biblioteca y abrió un ejemplar de la Odisea, cuando de repente un anciano ciego, que no había visto jamás pero que no podía ser otro que Homero, saltó de las líneas del libro y comenzó a recitar hexámetros sin ningún tipo de preámbulo.

Cuando Odiseo llegó a Ítaca y expulsó a los pretendientes de Penélope, sólo entonces, Homero le miró con sus ojos inútiles y le preguntó si le apetecía dar un paseo. Él, emocionado por el hermoso relato, aceptó con agrado su invitación. Tras un breve caminar, el aedo le pidió que le describiera cómo se veía la Tierra desde allí.

Él le dijo: "Desde aquí, el planeta parece muy bello y silencioso. No se percibe ninguna huella del dolor de siglos de sangre derramada sin sentido".

5 sept. 2004

Mar adentro

Maravillosa la película de Amenábar. Todavía esta mañana cuando pensaba en algunas escenas el vello se me erizaba. Son tantos los hermosos detalles... Y finalmente, pese a todo, no deja de ser un canto a la vida, a los sueños a través de una ventana, al amor...

Los actores debieron estar tocados por una especie de halo mágico que les hacía interpretar impecablemente a los personajes reales. Por cierto, tengo que llamar a E. para saber si se ha recuperado ya porque la peli la dejó muy afectada a la pobre, y es que no era para menos. En fin, espero que hoy ya no me guarde rencor por haberla llevado...

4 sept. 2004

Acabo de releer lo que he escrito sobre los obituarios y bueno, en fin, creo que debería dejar de intentar hacer cosas serias. Lo mío es la pereza, la ironía y el sarcasmo, cosas todas muy andaluzas, por mucho que siempre reniegue del supuesto espíritu andaluz.

Antes de irme a la ducha y salir para ver la nueva peli de Amenábar, el Orsoncito español, dejaré en este cuaderno de bitácora esta frase de un intelectual de uno de los artes pop (es decir, ni aquel es intelectual ni lo otro es arte) por excelencia, el cómic:

Todo lo que vemos de las estrellas son fotos viejas

(Alan Moore, The Watchmen)


Necrologías

DRAE: Noticia comentada acerca de una persona muerta hace poco tiempo.

Pues sí, también conocida como obituario. Mi amigo E. es el encargado de la sección de necrológicas de un periódico. La verdad es que siempre que le oigo comentarlo en voz alta durante alguna reunión con personas que aún lo desconocen, las caras de éstas suelen adquirir un rictus extraño entre la sorpresa y la compasión. Algo así como "qué duro debe ser eso de tener que estar hablando todo el día de muertos".

Quizá hasta algún día yo llegué a pensarlo. No parece el lugar más apropiado para un chico joven como él, lleno de vitalidad. El asunto además te remite sin remedio a la precioso novelita (el diminutivo sólo se refiere a la extensión) "Sostiene Pereira", donde ya aparece el aún más escabroso tema de las necrologías adelantadas, un mito del periodismo que siempre deja con la boca abierta a quien no conoce de cerca del tema.

"¿Y tenéis preparada ya de Fraga?, ¿y la del Papa?". Eso sí que son cotilleos de verdad y no lo que monopoliza la televisión. Incluso se puede dar el caso de que un colaborador del periódico tenga su obituario preparado o que se publique una necrología firmada por alguien que también ha fallecido, ya que la dejó escrita antes de morir, caprichos del destino.

Pero yo quería hablar de otra cosa. A mí me ha tocado escribir un par de estos textos literarios y debo reconocer que, seguramente, son uno de los géneros periodísticos más bellos. Y es así porque, en definitiva e irremediablemente, hablar de la muerte es hablar de la vida y no creo que exista algo más elevado que ensalzar la vida.

Y en cada necrología descubres que cada ser humano hizo de su vida su propia novela, algunas más vulgares y otras más excitantes, pero todas ellas igual de apasionantes. No es por tanto las necrológicas esa sección llena de esquinas siniestras, sino al contrario un lugar de luz, vital y donde hasta personajes odiosos y malvados deben tener cabida para mostrarnos que, en el fondo, lo raro de todo esto es vivir.

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