25 ago. 2004

La pasión, ese dulce vaivén (Recuperado 31/05/2004)

Para E.

Insomne, paseo de madrugada por la ciudad abandonada. Busco tu rastro entre las luces de las farolas y cuando la lluvia comienza a acariciarme alcanzo tu portal.

Llevo conmigo el peso de toda la soledad del mundo, sólo quiero dejarlo volar y volar hasta que se pierda de vista.

Te llevo a la ventana y te obligo a abrirme las manos. De repente, un aleteo ensordecedor se descubre entre mis dedos. Brilla entre la oscuridad mi desasosiego planeador.

Ahora te quiero, ahora te beso, ahora nos mecemos.

Me basta contigo. Me basta con tu cuerpo. Me sobra con nuestro dulce vaivén.

No corras, no merece la pena: te ataré con palabras.

3 comentarios:

Camille dijo...

Qué bonito.
Le gustó a E.?

Jose dijo...

Muchas gracias por el comentario. La verdad es que casi había olvidado este texto... Hace tanto ya. Me hace gracia que lo hayas reencontrado.

Pues sí que le gustó. Aunque lo mismo no estaría mal volver a enviárselo. Quizá lo haya olvidado tanto como yo. O no. Quién sabe.

Camille dijo...

Si sigues con E. ya es algo más que pasión.
Sí, enviáselo. Pero en persona, mejor, sí.

Qué bonito !!!

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